Gallardon Loves Desviados

Gallardón y su delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, acusaron a los grafiteros de «vandalismo urbano».

Anunciaron una nueva ordenanza de limpieza urbana en la que se incluyó un apartado especial contra los autores de las pintadas, endureciendose las sanciones contra ellos, que antes oscilaban entre los 60 y 90 euros. Se diseñó un calendario de barrios por los que se pasan los servicios de limpieza para borrar las pintadas. «Hay que acabar con esa falsa expresión de cualquier tipo de inquietud artística», sentenció Ruiz-Gallardón.

Lógicamente no nos vimos identificados con esta nueva caza de brujas por parte del Ayuntamiento ni con la ordenanza de multas de más de 3000€ y penas de cárcel. Hicimos lo que mejor sabemos hacer, pintar y expresar nuestra disconformidad con un toque de humor. Lo que no nos pudimos imaginar es que este muro se convertiría en uno de los más mediáticos de toda España. Pero duro poco.

Los medios sacaron la noticia del graffiti dedicado a Gallardón, pero a éste no le terminó de gustar el mural y mando derribarlo, como el muro era bastante gordo y sólido no podían tirarlo así que lo enterraron completamente.

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/10/23/madrid/1193157922.html

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